Cuando el niño empiece a caminar, cuando digas
“¡rojo!” deberá detenerse. Pero no le importará demasiado porque estaréis
jugando al semáforo. Cuando digas “¡verde!” podrá seguir andando.
Materiales:
• Cuerda o cinta adhesiva
• Espacio grande
• Espacio grande
Habilidades de aprendizaje:
Equilibrio y coordinación
Causas y efectos
Desarrollo de los movimientos simples
Habilidades auditivas
Causas y efectos
Desarrollo de los movimientos simples
Habilidades auditivas
Qué hay que hacer:
2. Pon otro trozo de cuerda o cinta adhesiva en el otro extremo de la habitación, paralelo al primero.
3. Quita los obstáculos que pueda haber en medio.
4. Pon al niño detrás de una de las líneas y dile que no se mueva hasta que se lo digas.
5. Ponte detrás de la otra línea.
6. Dile al niño que cuando digas “¡verde!” tiene que intentar llegar a la otra línea y traspasarla, pero si dices ¡”rojo!”, tiene que detenerse.
7. Haced una prueba e iniciad un primer juego, míralo al tiempo que dices “¡verde!” o ¡”rojo!”. Si es necesario, corrígelo y explícale de nuevo las reglas del juego.
8. Cuando el juego de práctica haya salido bien, ponte de espaldas al niño y di “¡verde!”
9. Di “¡rojo!” en seguida y gírate para ver si se está moviendo.
10. sigue con el juego hasta que cruce la línea final.
11. Dale la oportunidad de hacer de policía de tráfico.
Seguridad: Asegúrate de haber quitado todos los obstáculos para que el niño no tropiece.

No hay comentarios:
Publicar un comentario